Volvemos después de un parón largo largo a retomar este humilde blog.

Estos días la verdad es que he estado muy ocupado para poder escribir nada en el blog. Pero bueno el stress y las ocupaciones las voy a dejar aparte por unos momentos y voy a centrarme un poco más en el blog.

Ahora en el breve trayecto del metro estoy leyendo poco a poco un libro que me ha sorprendido gratamente. El libro se titula “la insoportable levedad del ser humano”.

La verdad es que es un libro impresionante, de esos que te hacen plantear si de verdad merece la pena escribir algo si no vas a profundizar y a escribir tan maravillosamente bien como lo hace el autor.

Tengo que admitir que al principio lo empecé a leer con muchas reticencias, pensaba que iba a ser un tubarro filosófico imposible de entender para mi mas que limitada cultura; pero la verdad es que una vez metido dentro del libro, descubrí una novela que profundiza hasta el límite en el alma emocional de los personajes, una novela en la que la frontera entre el autor y los personajes queda difuminada y se entrelaza la opinión del autor con la trama. En conclusión un libro que te hace empatizar con los personajes que lograque pienses no solo sobre la vida de los personajes, sino también sobre la propia vida del lector. Un libro que te llena.

Un libro para disfrutar y releer.

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Antes de ayer, un wasup aparece en mi móvil. “Mira la TVG”. Paso de canal y un escalofrío recorre mi espalda, se ve a través de la pantalla luces de ambulancias. Mal presentimiento; nunca es bueno ver luces de ambulancias en un telediario fuera de la programación. Se empieza a hablar de tragedia y empiezan a aparecer números en la pantalla que indican los muertos y los heridos y se habla de tragedia en un accidente ferroviario. Por supuesto no faltan quienes pretenden, no si de mala o buena fe, mostrar la sombra del terrorismo en cualquier acontecimiento trágico de gran envergadura.

Ayer se discute con los amigos quien es el “culpable” de la tragedia. Cada uno aporta puntos de vistas y datos pedidos prestados de técnicos y especialistas entrevistados en medios de comunicación. El volumen de información es enorme y constante. Cada vez que se actualizan los datos en Internet, significa que una familia más debe llorar por un ser querido.

Ayer por la noche en el telediario se ve a través de la Tv como es la humanidad en estado puro. Se ve a personas anónimas que mostrando una solidaridad que les hace grandes, ayudan con todos los medios que tienen a los atrapados y heridos en los vagones, retiran cadáveres y no se dejan amilanar por las muestras de horror que seguro se han encontrado dentro de los vagones. Pero también se ven a buitres disfrazados de humanos, que en vez de remangarse las mangas de la camisa, apretar los dientes y ayudar se dedican con sus móviles a sacar imágenes impactantes; igual de forma inconsciente o como me temo, sabiendo el valor monetario que tendrán esas imágenes para los telediarios.

Espero personalmente no vivir nunca una situación como la que se ha vivido en el día de Santiago; y si alguna vez tengo que vivirla espero poder actuar sin que me embarguen sentimientos de vergüenza por opinar de una forma y actuar de otra.

Estoy en Bilbao paseando a lo largo de la Gran Vía.

Luce por fin el sol y un ejercito de personas se pasea colapsando las aceras.

Veo risas, oigo comentarios, el sol nos anima a salir.

También veo una manifestación poco multitudinaria de un sindicato, con banderas republicanas y una gran Ikurriña en la cabecera de la marcha.

Veo pobreza en la Gran Vía, una pobreza que me angustia, gente de mi edad con perros como única compañía y con carteles que cuentan una misma historia, una misma realidad. Un largo desempleo, una hipoteca impagada, etc… Me angustia pensar que cualquiera puede acabar así que la linea que separa el dormir bajo techo a dormir en la calle es cada vez mas delgada.

Vuelvo a mi casa, evito pensar más en ello.

Pongo la tele y me quedo dormido.

rainViendo la vida pasar, así es como decidí titular el blog, pero la verdad me parece que viviendo aquí en el norte del país, más q viendo la vida pasar lo tendría que haber titulado viendo la lluvia caer.

Para cualquiera que viva por estos lares, sabrá de lo que estoy hablando. Nubarrones continuos, lluvia y un olor a humedad penetrante que se mete en los pulmones y que no es mas que el preludio de que va a caer un tormentón terrible, es como si el sol hubiera desaparecido para siempre como si se hubiese cansado de estar con nosotros.

Ya se que no es muy original empezar mi blog hablando del tiempo pero necesitaba desahogarme, y es que mientras venía al trabajo me he calado entero, y no hay cosa más desagradable en este mundo que estar en el curro y con la ropa mojada.

Pero bueno, como diría aquel es Viernes por la tarde y en breve estaré de fin de semana. Pasado por agua pero por lo menos no se tendrá que madrugar.

Y aquí esta mi aporte de conversación estilo ascensor. Hablar del tiempo.

¿De qué va a tratar este blog?

Es una gran pregunta, pero para seros sinceros, ni yo mismo lo se.

Supongo que el mismo irá cogiendo forma.

De lo que estoy seguro, es de que me gustará verlo dentro de 5 o 6 años. Ver como era entonces, lo que me gustaba, en lo que creía, lo que pensaba, será como ver un album de recuerdos. Hasta me pondré nostálgico y todo.

Espero que os guste, pero si no os gusta la verdad es que tampoco me va a importar mucho, este blog lo hago por puro egoísmo, será mi tablan de salvación personal, mi mensaje dentro de la botella.

Saludos a td@s